Cada proyecto atraviesa un proceso estandarizado diseñado para eliminar el sesgo del promotor y anclar cada conclusión en evidencia verificable. Sin atajos, sin supuestos no declarados.
El análisis financiero es tan robusto como la calidad de los datos que lo alimentan. Antes de construir un modelo, auditamos la información técnica y financiera provista por el promotor: identificamos inconsistencias, datos faltantes y supuestos implícitos que no han sido declarados.
El resultado de esta fase no es solo un inventario de documentos recibidos, sino un mapa de riesgo informacional: qué sabemos con certeza, qué debemos validar externamente y qué gaps críticos podrían comprometer la solidez del análisis.
Los supuestos del promotor no son datos: son hipótesis que necesitan validación. En esta fase contrastamos cada supuesto de mercado contra fuentes independientes, benchmarks sectoriales y datos de transacciones comparables en la región.
La due diligence también examina los riesgos operativos no capturados en el modelo financiero: estructura contractual, riesgos de permisos y licencias, dependencias de proveedores clave y exposición regulatoria. El análisis indica dónde el promotor ha sido conservador y dónde ha sido optimista sin respaldo.
El modelo financiero no es una hoja de cálculo estática: es un sistema de ecuaciones que captura las interdependencias entre las variables críticas del proyecto. Construimos tres escenarios — Base, Optimista y Pesimista — calibrados a partir de la distribución histórica de variaciones en proyectos comparables.
Los modelos de CPIF se construyen bajo estándares internacionales (IPEV para private equity, IVS para valuación de activos) y están diseñados para ser auditables: cada celda de supuesto está documentada, cada fórmula es trazable y cada escenario puede reproducirse de forma independiente.
El informe final de CPIF no describe el proyecto: emite una opinión sobre su viabilidad. Esa diferencia es fundamental. Un informe descriptivo repite lo que el promotor ya sabe; una opinión profesional le dice al inversionista qué debería hacer con esa información.
El reporte incluye una recomendación clara — invertir, rechazar o condicionar — respaldada por la evidencia analítica de las fases anteriores. Está diseñado para defender su tesis ante un comité de inversión, una junta de crédito o un proceso de due diligence por parte del comprador.
El cronograma varía según la complejidad del proyecto y la disponibilidad de información. Estos son los tiempos típicos para un proyecto de infraestructura de tamaño mediano.
International Private Equity and Venture Capital Valuation Guidelines. Marco de referencia para valuación de activos en mercados privados no líquidos.
International Valuation Standards. Estándares globales para la valoración de activos tangibles e intangibles. Obligatorios en reportes RICS.
Metodología de flujos de caja descontados con costo de capital ponderado. Validada por comparables de mercado y análisis de múltiplos.
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